¿Por qué es importante la ciberresiliencia?
Los ciberdelincuentes incorporan la inteligencia artificial (IA) y otras herramientas avanzadas a su arsenal, y es cada vez más difícil detener sus ataques contra las empresas. Aunque las medidas preventivas son esenciales, no pueden eliminar todas las amenazas. Para garantizar la seguridad de los usuarios, los datos y los dispositivos, las organizaciones necesitan un nuevo enfoque que priorice la continuidad y la recuperación de las actividades empresariales. Deben ser "ciberresilientes", es decir, capaces de resistir un ataque y de seguir operativas mientras este se produce, y ofrecer al mismo tiempo una respuesta rápida y coordinada. Junto con las nuevas herramientas y tácticas de seguridad (de naturaleza proactiva en lugar de reactiva), esto exige un nuevo enfoque en materia de seguridad, basado en la aceptación de las amenazas en lugar de resistirse a ellas.
¿Qué es la ciberresiliencia?
La ciberresiliencia es tanto una estrategia técnica como una mentalidad organizativa. En lugar de bloquear los ciberataques, lo cual se está volviendo cada vez más difícil, si no imposible, su enfoque está en mejorar la capacidad de las organizaciones para resistirlos y recuperarse de ellos.
Las organizaciones que se centran en la prevención intentan evitar que se produzcan ciberataques desde el principio. Por el contrario, las organizaciones que adoptan la ciberresiliencia reconocen que las violaciones de ciberseguridad son inevitables y, por lo tanto, priorizan la mitigación de los daños que pueden causar cuando estas se producen. El objetivo es garantizar el buen funcionamiento de las operaciones de la manera más eficaz posible mientras se organiza una protección estructurada para contener los daños y reparar los sistemas afectados.
Otro aspecto importante del concepto de ciberresiliencia es analizar el rendimiento durante fugas reales o simuladas, y reforzar las herramientas y los procedimientos en consecuencia.
¿Cómo están evolucionando las amenazas cibernéticas?
Prevenir los ciberataques se está volviendo más difícil por muchas razones. Por un lado, la superficie de ataque se está expandiendo. Y al mismo tiempo, las amenazas se multiplican y se vuelven más difíciles de detectar.
El phishing es un buen ejemplo. Además de los canales tradicionales, como el correo electrónico, los ciberdelincuentes lanzan ataques de phishing a través de nuevos vectores, como los mensajes de texto, las llamadas telefónicas y los códigos QR (lo que se conoce como ataques de smishing, vishing y quishing, respectivamente). Mientras tanto, los mismos atacantes utilizan la IA y la automatización para ampliar fácilmente sus ataques, distribuyendo una cantidad enorme de mensajes con la máxima velocidad y mínima dificultad.
Los ciberdelincuentes también buscan en Internet perfiles sociales y grabaciones de voz, que los agentes de IA generativa pueden utilizar para crear contenido que no solo parezca auténtico, sino también hiperpersonalizado.
El phishing suele ser la puerta de entrada a los ataques de ransomware, que aumentaron un 37 % en 2024, según el informe "2025 Data Breach Investigations Report" de Verizon. Además, en la dark web ciberdelincuentes ocultos venden software de ransomware como servicio que permite a los aspirantes a delincuentes replicar sus ataques con un solo clic.
El creciente número de dispositivos conectados a Internet que operan en el perímetro también amplía la superficie de ataque. Aunque las organizaciones hacen todo lo posible por mantenerse al día, solo han logrado corregir el 54 % de las vulnerabilidades de los dispositivos perimetrales, según informa Verizon.
Detener la avalancha de amenazas es como luchar contra un ataque militar masivo con drones. Por muchas defensas que pongas, el gran número de ataques hace que algunos de ellos acaben atravesando tus defensas.
Eso no significa que las organizaciones deban rendirse. En cambio, significa que deben cambiar parte de su enfoque y recursos de la prevención a la resiliencia.
¿Cómo pueden las organizaciones volverse ciberresilientes?
Para convertirse en ciberresilientes, las organizaciones deben mejorar la preparación de sus sistemas y profesionales ante una crisis. Esto significa integrar la ciberseguridad en las rutinas diarias de los empleados, no solo en los planes de recuperación ante desastres de la organización. Aquí tienes tres recomendaciones que pueden ayudar:
1. Simplifica la seguridad con plataformas unificadas
El primer paso es mantener la tecnología en óptimas condiciones asegurándose de que todos los sistemas de copia de seguridad, firewall, protecciones de puntos finales y sistemas de encriptación estén actualizados y funcionen correctamente. Al mismo tiempo, los responsables informáticos deben buscar formas de abordar las amenazas antes y evitar que se propaguen.
La mejor manera de cumplir ambos objetivos es aumentar la visibilidad y el control. La supervisión continua de los sistemas, las redes y las aplicaciones detectará las vulnerabilidades que deben corregirse o revisarse, y limitará así la capacidad de un intruso para explotarlas en un ataque. Para acelerar esta tarea, puedes adoptar plataformas consolidadas con controles universales, cuya ventaja adicional es la posibilidad de aplicar tus propias reglas en lugar de depender de una mezcolanza de herramientas de terceros con distintos estándares.
Con mejores controles y supervisión, puedes liberar a los equipos de informática y seguridad y darles más ancho de banda para responder durante una crisis. Además, puedes recibir información en tiempo real sobre la ubicación y la naturaleza de un ataque, lo que ayuda a los equipos a detenerlo más rápidamente.
2. Haz que la formación en materia de seguridad sea periódica y relevante
Mejorar la tecnología para afrontar y gestionar una crisis es fundamental para la resiliencia cibernética, pero hay otro elemento esencial: las personas. Los equipos deben saber cómo detectar y notificar problemas como parte de sus rutinas de trabajo diarias, y deben estar informados sobre cómo realizar su trabajo si no pueden acceder a la información, las aplicaciones o los dispositivos a través de los canales habituales.
Aunque la formación anual en seguridad puede ser útil, puede parecer abstracta. Y como es algo tan poco frecuente, los empleados no siempre recordarán las sugerencias durante una crisis. Por lo tanto, es una buena idea personalizar la formación para situaciones de crisis e integrarla en la cultura de tu organización, involucrando al personal de forma habitual en debates abiertos sobre los procesos. Anímalos a expresar sus dudas sobre las instrucciones que consideren confusas, ya que podrían tener buenas sugerencias para mejorar los procedimientos.
Para que los preparativos para una crisis parezcan reales y relevantes, utiliza la formación basada en escenarios, donde los equipos practican y ensayan las respuestas a situaciones complejas, como los ataques de ransomware. Dado que la ciberseguridad es responsabilidad de todos, asegúrate de que la formación se adapte tanto a los empleados técnicos como a los no técnicos.
Por último, procura simplificar los marcos y definiciones de seguridad que tu organización utiliza en su formación y educación. Cuanto más accesibles sean la ciberseguridad y la ciberresiliencia, más probable será que los equipos las apliquen con éxito.
3. Implementa las prácticas de seguridad Zero Trust y SASE para controlar el acceso a la red.
Otro elemento clave de la ciberresiliencia es proteger la red. Puedes hacerlo con Zero Trust, un conjunto de controles detallados que limitan el acceso a la red en función del contexto y el puesto de trabajo. Por ejemplo, si un contable de Nueva York intenta iniciar sesión desde Bucarest a las 3:00 a. m., o intenta descargar una gran base de datos llena de información confidencial, el sistema requerirá una autenticación adicional o interrumpirá el acceso y alertará al equipo de seguridad.
Zero Trust también divide las redes en segmentos más pequeños y manejables, lo que facilita la detección de intrusos y contribuye a contener sus ataques al restringir sus movimientos. Imaginemos una red como si fuera una casa, por ejemplo. El énfasis de Zero Trust en la segmentación significa que un atacante que entre por una ventana abierta solo tendrá acceso a una sola habitación una vez dentro, en lugar de poder moverse libremente por toda la casa.
Lo que es especialmente poderoso de Zero Trust es que hace que la ciberseguridad sea accesible y práctica para todos, sin importar la experiencia técnica o la falta de ella. Esto se debe a que redefine y replantea fundamentalmente la seguridad, transformándola de un conjunto complejo de defensas basadas en el perímetro a un principio simple y único: nunca confíes, verifica siempre.
Lista de comprobación de ciberresiliencia: ¿Por dónde empezar?
Si estás buscando una hoja de ruta más definida, aquí tienes un breve resumen de las medidas que tu organización puede adoptar para fortalecer su ciberresiliencia:
- Actualiza periódicamente los firewalls, las protecciones de los puntos finales, los sistemas de copia de seguridad y las herramientas de cifrado. Considera cambiar a una plataforma unificada para estandarizar los procedimientos, facilitar las actualizaciones y adaptar las herramientas para acelerar la gestión de las nuevas amenazas.
- Automatiza las respuestas a incidentes graves, como bloquear cuentas expuestas y poner en cuarentena los sistemas afectados.
- Garantiza la continuidad del negocio creando un plan detallado de respuesta ante incidentes, que incluya procedimientos de detección, contención, recuperación y análisis posterior al incidente. Revisa el plan regularmente y pruébalo con incidentes simulados para identificar y corregir vulnerabilidades.
- Facilita la rápida recuperación tras las fallos de seguridad mediante la creación de un plan de recuperación por fases que restaure los servicios en función de las necesidades críticas, los flujos de trabajo de los empleados y el impacto en los clientes.
- Revisa tus procedimientos de autenticación e implementa controles Zero Trust que sean conscientes de las funciones y el contexto.
- Habilita la visibilidad en tiempo real de la actividad de la red y segmenta tu red para aumentar el control y limitar el movimiento lateral.
- Considera usar el enrutamiento Anycast global. Mediante el rápido redireccionamiento del tráfico y las cargas de trabajo a diferentes servidores durante un ataque, permite a los empleados seguir trabajando mientras los equipos de seguridad preparan una respuesta.
- Involucra a los empleados en debates sobre la preparación ante situaciones de crisis, asegurándote de que todos conozcan sus funciones y solicitando opiniones sinceras sobre los procedimientos.
- Incorpora medidas de seguridad en los flujos de trabajo de los empleados mediante plataformas de mensajería seguras, filtrado web que bloquea el acceso a los sitios maliciosos y software que analiza los enlaces en los correos electrónicos y los archivos adjuntos para detectar el malware.
- Prepara a los empleados con simulaciones basadas en escenarios, en las que los equipos practican respuestas a una posible crisis.
¿Cómo puede ayudarte Cloudflare?
Debido a que los ciberataques son tan sofisticados y numerosos, las organizaciones no pueden impedir que todos ellos se produzcan. Sin embargo, al contar con las herramientas adecuadas y asegurarse de que tu equipo sepa cómo utilizarlas, puede reducir las interrupciones de los ataques, descubrir las amenazas antes y detener a los delincuentes antes de que causen daños graves.
Zero trust debe ser la piedra angular de tu estrategia. La plataforma de perímetro de servicio de acceso seguro (SASE) de Cloudflare puede ayudarte a comenzar. Esta plataforma unificada nativa de nube combina servicios Zero Trust y de red para conectar con total seguridad todos los usuarios, oficinas y centros de datos en la red y en el perímetro.
Para aprender a mejorar la eficiencia informática mientras reduces el riesgo cibernético, lee más sobre la plataforma SASE de Cloudflare.
Preguntas frecuentes
¿La ciberresiliencia es lo mismo que la ciberseguridad?
No. Mientras que la ciberseguridad se centra en prevenir ataques, la ciberresiliencia se enfoca más en cómo mantener las operaciones en marcha durante un ataque, al mismo tiempo que se coordina una respuesta eficaz. Se trata de limitar el daño que pueden causar los ataques y recuperarse rápidamente de ellos. Teniendo esto en cuenta, la ciberresiliencia también requiere planificar la recuperación y corregir las vulnerabilidades en los procedimientos y sistemas.
¿Por qué es importante la ciberresiliencia?
Las ciberamenazas están evolucionando y volviéndose más sofisticadas y perjudiciales. La ciberresiliencia ayuda a las organizaciones a reducir el tiempo de inactividad durante un ataque y a responder con mejor coordinación y mayor precisión.
¿Cómo pueden las organizaciones mejorar su resiliencia cibernética?
En pocas palabras, utilizando mejores herramientas y proporcionando una mejor formación.
¿Qué herramientas pueden ayudar a las organizaciones a mejorar la ciberresiliencia?
Obtener visibilidad en tiempo real de las amenazas — a través de sistemas de gestión de información y eventos de seguridad (SIEM), plataformas de información sobre amenazas y soluciones de gestión de puntos finales — es de gran ayuda para comprender a qué te enfrentas y responder más rápido. La segmentación de la red te ayuda a detectar amenazas más rápidamente y evita que los intrusos se desplacen lateralmente para causar más daños. La automatización de los procedimientos de seguridad ahorra tiempo al personal y acelera la respuesta a incidentes.
Realizamos formación en seguridad cada año, pero no parece ser efectiva. ¿Qué podemos hacer?
Prueba la formación basada en escenarios, en la que las personas simulan respuestas a amenazas como el phishing, el ransomware y los ataques DDoS. El aprendizaje activo aumenta la retención e inculca un sentido de responsabilidad para que los procedimientos de seguridad sean efectivos.
¿Qué más podemos hacer para mejorar la ciberresiliencia?
Actualiza regularmente los firewalls, las protecciones de puntos finales, los sistemas de copia de seguridad y otras tecnologías de seguridad. Adopta un marco Zero Trust para controlar mejor el acceso a la red y aumentar la visibilidad. Revisa tu plan de respuesta a incidentes para mantenerlo actualizado y prueba periódicamente los sistemas para encontrar y corregir vulnerabilidades.